
No se puede vivir sin amar.
México, 1938. Celebración del día de Difuntos. Con su país al borde de la guerra con Alemania, el cónsul británico en México, Geoffrey Firmin (Albert Finney), corta todo contacto con sus familiares y se sumerge en un proceso de autodestrucción mezclando el alcohol con los recuerdos.
Dawson Bray
Quincey

Carlos Riquelme
Bustamante
Jim McCarthy
Gringo

José René Ruiz
Dwarf

Eleazar García Jr.
Chief of Gardens

Salvador Sánchez
Chief of Stockyards